Cómo, desde el discurso público, se utilizan los mecanismos del lenguaje para la fijación de creencias, la generación de respuestas emocionales y la manipulación social.
Enlace a la charla del día 04-10-2020 en Plural-21
Cómo, desde el discurso público, se utilizan los mecanismos del lenguaje para la fijación de creencias, la generación de respuestas emocionales y la manipulación social.
Hay conceptos que están tan arraigados en nuestra cultura que, cuando hablamos, no percibimos las metáforas conceptuales que, aun no siendo reales, aceptamos y asociamos a conceptos de otro ámbito con absoluta normalidad.
«¿Qué sucede cuando una interpretación metafórica se contradice con la información literal? Se crea una disonancia cognitiva, lo cual produce una incongruencia entre la información que se recibe a través del hemisferio cerebral derecho y la que se recibe a través del hemisferio cerebral izquierdo: ¡no coinciden! A pesar de utilizar un lenguaje positivista, el contenido metafórico puede ir en dirección contraria. Una afirmación literalmente falsa es muy fácil de identificar. Por el contrario, es mucho más difícil detectar las expresiones metafóricas falsas. Precisamente por esto el discurso público prefiere el uso de las metáforas al de las afirmaciones literales, porque si la fuente original de la metáfora es cierta, la tendencia inconsciente es aplicar esta verdad al objeto asociado por analogía, llegando a interferir con nuestra habilidad de discernimiento para identificarla como falsa.»
p. 151: «El corazón puede cambiar y dirigir las emociones, generando lo que se conoce como coherencia cardíaca, un estado de alta eficiencia en el cual todos los sistemas (nervioso, cardiovascular, endocrino e inmune) trabajan eficientemente y en armonía. El corazón tiene un sistema nervioso independiente y más de 40.000 neuronas que son capaces de transmitir al cerebro cuatro tipos de señales: impulsos nerviosos; información bioquímica mediante hormonas y neurotransmisores; información biofísica mediante ondas de presión, y comunicación energética a través del campo electromagnético. El campo electromagnético creado por el corazón es 5.000 veces más potente que el del cerebro, y este campo cambia en respuesta a nuestro estado emocional, se desordena con el miedo, la ira y la desconfianza y se ordena con emociones y pensamientos positivos. Las ondas cerebrales se sincronizan con las variaciones del ritmo cardíaco, armonizándose o alterándose la coherencia biológica de todo nuestro cuerpo.»
p. 347: «¿Cómo podemos saber si estamos en coherencia? Tenemos un indicador ― que actúa como un barómetro― que es nuestra voz. El análisis de la voz nos permite descubrir nuestra coherencia y armonía, saber qué notas tenemos en exceso, cuáles nos dispersan, equilibran o reparan. Nuestro instrumento es el cuerpo. El aparato fonador es la caja de resonancia, emite ondas como una guitarra o un piano. Las ondas sonoras de nuestra voz se expanden y producen resonancia con nuestros órganos internos, creando una onda de forma que nos permite reconocer el estado de salud.»
Durante muchos años, la lingüística ha sido básicamente
lingüística histórica. Basada en el método comparativo de búsqueda sistemática
de similitudes léxicas y fonéticas, su objetivo era estudiar la evolución y el
parentesco de las lenguas para reconstruir el árbol filogenético completo,
desde la raíz hasta la copa. Lo inquietante es, sin embargo, que la
conceptualización arbórea de las lenguas está muy alejada de la realidad. Si reflexionamos un poco, nos daremos cuenta de que esta
división en categorías no tiene una base objetiva, sino ideológica.
Bearing these new concepts in mind, what
languages share and what is transmitted from one to another would not so much
be the phonetic evolution of a word but the idea, the meaning it conveys.
Languages share a symbolism; therefore, what is important is not to determine
if the lexemes of a language have stemmed and evolved phonetically from words
of another language but to understand that they come from the same initial
concept, the same meaning or symbol.